Verónica Baró Graf: «Hay un mercado que ha encontrado una manera de hacer plata con nuestra salud mental»

La diputada provincial habló en el programa La Barra de Casal sobre el aumento de la ludopatía en el marco del Mundial de fútbol y explicó por qué insiste desde hace años en que se declare la emergencia en salud mental en la provincia de Santa Fe.

Baró Graf comenzó por aclarar qué entiende por salud mental: no la ausencia de malestar, sino un equilibrio, un proceso de manejo de las emociones, las ideas y los valores propios, que hoy está tan frágil que cualquier cosa lo desestabiliza. En ese marco, explicó que las apuestas online —hoy ofrecidas incluso por plataformas que antes no participaban de ese negocio— explotan un mecanismo cerebral concreto: la liberación de dopamina, la sustancia que genera satisfacción inmediata ante un estímulo, a diferencia de la adrenalina. Según la diputada, esa búsqueda de gratificación rápida funciona como una forma de tapar lo que efectivamente preocupa en la vida cotidiana. Recordó que los casinos, donde no podían ingresar los menores, existieron siempre y generaron el mismo patrón: cuanto más gana una persona, más cree que puede seguir ganando, hasta perderlo todo, con las consecuencias que eso trae para la salud mental. Para Baró Graf, existe un mercado adulto que encontró en este mecanismo una forma de generar ganancias a costa del malestar psicológico de la población.

La diputada remarcó que, si bien el fenómeno de las apuestas y la búsqueda de gratificación inmediata afecta a adultos y a chicos por igual, hay una diferencia central en los adolescentes: su cerebro todavía está en construcción, lo que explica por qué el ingreso a los casinos y el manejo de vehículos están prohibidos antes de los 18 años. Comparó esa etapa con un barco sin timonel ni brújula, que cualquier tormenta puede desestabilizar con facilidad. En ese contexto, señaló que las redes sociales y la virtualidad conquistaron la forma de vincularse de los jóvenes con el mundo, generando estructuras de personalidad frágiles, ya que lo virtual «desaparece con apretar un botón» y no logra echar raíces en la personalidad. Frente a esto, valoró el rol protector de la actividad física y los clubes desde edades tempranas —3, 4, 5 años—, en tanto ofrecen disciplina, la mirada de un adulto, competencia sana y manejo de la frustración, elementos que también se aprenden en la escuela y en la familia. Baró Graf extendió esta reflexión a otros fenómenos sociales, como la adicción a las pantallas, la violencia urbana y la agresión en los vínculos, y llegó a plantear que el aumento de los feminicidios también podría estar relacionado con este desequilibrio generalizado en la salud mental de la sociedad.